Mirad a vuestro alrededor…
¿No veis lo que está pasando?
Vuestros océanos gimen.
Vuestros bosques arden.
Vuestros cielos lloran.
Y vuestros corazones… se cierran.
Sin embargo,
en lo más profundo de cada uno de vosotros,
una luz aún brilla.
La luz de la compasión.
La llama de la verdad.